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Pátzcuaro en Breve un recorrido por la región lacustre y puntos cercanos.
por Arturo Pimentel Ramos (1929 - 2002) a cuya memoria está dedicado este sitio. |
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De este modo, tenemos que el Imperio Purhépecha fue una poderosa y próspera civilización durante los siglos XIV y XV, cuyo radio de influencia llegó hasta lo que ahora son los estados de Jalisco, Guanajuato, Colima y Guerrero. Siempre se ha prestado mucha atención a Cortés y a los Aztecas, olvidando que los Purhépechas conocían ya el uso del hierro y que fueron los únicos a quienes los Aztecas o Mexicas nunca pudieron derrotar en las numerosas batallas que pelearon, salvo cuando se aliaron con los Españoles. Aún así, de acuerdo a algunos historiadores, alrededor de 30,000 guerreros Aztecas fueron hechos prisioneros por los Purhépechas en la batalla de Taximaroa, (hoy Ciudad Hidalgo) librada contra las huestes de Cristóbal de Olid, un cruel conquistador que finalmente derrotaría a Tanganxhoan II - uno de los últimos emperadores Purhépechas - y luego, de acuerdo a los deseos de cada prisionero, éste podía ser sacrificado o convertirse en esclavo de sus captores.
La caída y el arresto de estos hombres por las autoridades
españolas no borró de ninguna manera el caos y la destrucción
creados en Michoacán. Debido a la quema, violación, asesinato y
esclavitud de gente pacífica e inocente, Nuño de Guzmán se recuerda
tristemente como el símbolo de una invasión maligna y del poder de
un conquistador sin bandera, credo ni raza, que cree en la fuerza y
la violencia extremas como únicos recursos de convencimiento. En
corto tiempo, la grande y poderosa nación Purhépecha fue
completamente devastada. La cultura fue destruida, sus templos,
casas y tumbas saqueados, la tierra despojada y la gente que escapó
a la muerte y la tortura, se dispersó entre las montañas de
Michoacán. De no haber sido por el esfuerzo de un hombre cuyos
ideales, buen juicio y habilidad para poner en práctica la moral que
predicaba, es de dudarse que los Purhépechas hubieran sobrevivido.
Este hombre fue don Vasco de Quiroga, quien llegó a México en 1531,
para luego convertirse en el primer Obispo de Michoacán, hacia 1538.
continúa
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