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Prefacio |
Y DE
LA COMIDA...
Por supuesto, la comida también forma parte de la historia y
costumbres de cualquier pueblo. Michoacán no es la excepción. Cuenta
con una gran tradición y variedad culinaria que hace las delicias de
propios y extraños.
Como en todos los pueblos mesoamericanos, el maíz (uno de los tantos
regalos de México al mundo) ha sido asimismo base de la alimentación
en esta parte de México desde tiempos prehispánicos y también se
relaciona con creencias y prácticas religiosas. Además del maíz
existen otros alimentos que son importantes ingredientes de la
gastronomía michoacana, y que en gran parte revolucionaron también
la cocina europea como son el frijol, el chile, el jitomate, la
papa, el cacao, la calabaza, su flor y sus semillas, el camote, el
chayote, el aguacate, la flor de yuca, el nopal, la tuna, algunos
productos derivados del maguey y otros cactus, entre una larga
lista.

Esto no pretende ser un recetario ni mucho menos, así que
simplemente le nombraremos los platillos más representativos de la
región, pero tenga la seguridad de que todos son deliciosos y
diferentes de cualquier otro alimento que usted pueda probar en
otros sitios del país.
Entre los alimentos elaborados con maíz podemos encontrar gorditas
rellenas de haba o frijoles, tortillas (hechas a mano de maíz blanco
o negro son deliciosas) que en su aplicación más mexicana se pueden
disfrutar en tacos de todo tipo, o en enchiladas acompañadas de
pollo y papas (en los portales de la plaza “Gertrudis Bocanegra de
Pátzcuaro”), tostadas, gorditas, tamales de dulce, de chile o de
zarza (hechos con atole de zarzamora frío); nacatamales, corundas,
que se hacen con masa de maíz y envueltas en forma triangular con
hojas de la misma planta, las hay simples y rellenas de frijol o
queso. Se acompañan con crema y salsa o con frijoles, carne de
puerco en salsa roja, queso y crema; uchepos de elote elaborados con
elote tierno. Se envuelven en la hoja del mismo elote y se comen
acompañados de crema y salsa; atoles como el camata urápira, de jugo
de maguey con harina de maíz, atole blanco, negro, de cacao, de
tamarindo o de grano, hecho con elote tierno, masa de maíz, anís y
chile en ocasiones; el pozole batido, blanco, rojo y máschuta, que
se hace con maíz negro, frijoles, cilantro y chile.
No se puede pasar por alto la sopa tarasca, inventada por un
excelente cheff patzcuarence, ni por supuesto el pescado, que
caracteriza esta región del estado. Los platillos más usuales son
los charales, que se pueden comer fritos, en sopa, tortitas, tacos o
con solo sal, limón y chile; el caldo michi que incluye tunas
agrias, verduras y chile; el famoso pescado blanco que se come
capeado y frito con huevo, al mojo de ajo, en escabeche o en caldo;
la acúmara asada y sus huevos en tortitas o en tacos; la trucha,
frita o capeada con huevo y el achoque, un curioso anfibio que se
considera un fósil viviente y que habita el lago de Pátzcuaro, de
aspecto repulsivo para muchos, pero que frito es delicioso para
otros tantos.
En cuanto a carnes, las carnitas de cerdo son famosas y deliciosas
en Pátzcuaro, Quiroga y Santa Clara del Cobre donde también se
prepara un exquisito carnero a la artesa; con carne de res se cocina
el churipo o bote, que además lleva xoconochtle, verduras y chile
rojo; también existe la “olla podrida” que es una mezcla de carne de
res, cerdo y pollo con todo tipo de verduras hervidas en pulque.
Respecto a los panes, existe una gran variedad característica de la
región, los hay de harina de maíz o de trigo, de huevo, de
piloncillo, de nata y el tradicional, pero con el sabor de
Michoacán. Para la noche de muertos en noviembre, se prepara el
delicioso pan de muerto, que solo se puede saborear en estas fechas.
De los postres, ni hablar, comenzando con la singular y deliciosa
nieve de pasta, que se elabora solo en Pátzcuaro y según la
temporada también se pueden paladear nieves de zapote negro,
durazno, membrillo, changunga o nante, manzana, fresa, mamey,
guayaba y melón, entre otras frutas.

En lo referente a dulces regionales, los hay de leche, ates de
guayaba o de membrillo, jamoncillos, cajetas, alegrías, conservas de
todo tipo, buñuelos con miel, charamuscas y frutas secas entre
otros.

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